Esto no es una clase. La pasión de Prometeo.

13.01.2015 00:12

 

 

 

ESTO NO ES UNA CLASE.

La Pasión de Prometeo.

 

El pasado 7 de Enero se realizó un acto de transformación del aula, una oda a los teatros de la provocación, la imaginación, siendo esta, la hora de inventar.

 

Todo aquello surgió después de una reflexión sobre el uso del espacio, muerto, dirigido, no-lugar... promoviendo así un desinterés por las personas que lo habitan.

 

Por tanto, se busca experimentar si, empoderándonos del espacio, haciéndolo nuestro, como si fuera nuestra habitación del hogar, nuestra PLAZA, cambiarían los usos de la misma, cambiarían las relaciones entre las personas ( profesor/a-alumnado; alumnado-alumnado) o si incluso cambiarían o no, las dinámicas de participación de la gente.

 

Lo que sucedió, trata de dar respuesta a todo esto y muchas otras cosas. Al día siguiente, la clase se encontraba como siempre, todo, todo había sido quitado como por arte de magia. La norma mecanizada por la señora de la limpieza no pudo permitirlo, en este momento uno aprende que el aula todavía no es suyo, ni de nadie, solo del poder, de la norma, a la que ya nadie gobierna, solo que se acata mecánicamente. La norma ejerce tal poder que hasta exime de responsabilidades a quienes llevan a cabo el acto.

 

Sin embargo, fue la voluntad de seguir experimentando la que provocó que “este juego dentro del juego” siguiera su camino. El suceso se contó entre varias charlas en la cafetería y la idea gustó, motivó. Además los carteles y demás objetos utilizados se encontraron. Así que se quedó al día siguiente, hora y media antes de clase, para hacer lo mismo.

 

Cuál fue la sorpresa, la gente comenzó a venir al aula, no únicamente a transformarla en si misma, si no a ESTAR, charlar, tocar la guitarra, preparar alguna exposición...

 

Aunque la nueva Klase tenía un cariz de plaza más al puro estilo 15-M, y no se trata más que un simulacro de Plaza. La clase transcurrió con ese encanto, la gente hablaba, proponía, el profesor, la autoridad, paso a ser uno más de los que habitaban esa “plaza momentánea”, de hecho el se marchó al término del horario de clase, mientras las demás seguimos en clase charlando.

 

Al final, debatiendo sobre la necesidad de normas o no, las responsabilidades que uno/a mismo/a tiene, y con la intención de conseguir que todo se mantuviera en el aula, se dejó un escrito a la señora de la limpieza. Parece que esto, tuvo su existo y parece que todo sigue igual. Ahora.

¿Cómo pasar del simulacro a la realidad? ¿Se notarán/sentirán los cambios en todas las asignaturas? O ¿en solo aquellas en que la autoridad, el/la profesor/a, las permita? ¿Qué otras acciones se te ocurren?

 

Lo que se puede entrever entre todo esto es que algunas personas han pasado de vivir DE los lugares, a vivir EN los lugares. Y con ello, nace la duda, el planteamiento de ¿para qué lo hacemos?, pero dicen que el que pregunta, camina, que el que duda y pregunta: INVENTA, no acude a lo sabido por saber. Son al caso, estos experimentos, estos aprendizajes, ¿unos dispositivos de liberación, un incentivo para las prácticas de libertad, resistencias frente a los organismos del poder? No es pues en definitiva todo esto ¿un Modo o arte de vivir? EXPERIMENTÉMOSLO.

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