Acercamiento a la presencia de lo comunal.

25.09.2015 15:17

 

Acercamiento a la presencia de lo comunal. Un espacio de interdependencia.

Dos escritos que hablan de las emociones de acercarse, de caminar hacía una coherencia moral. 

 

 

 

Hoy te escribo a ti.

Hoy te escribo a ti, la amiga, la presente, aunque no nos veamos, aunque no nos hablemos, para escribirme a mí. Tu recuerdo me recuerda mis vivencias, mis experiencias en los últimos años, todos mis cambios, mis miedos….

Parece ayer, cuando mochila en mano abandonaba la solidaridad orgánica del trabajo y me adentraba en otra manera de mirar, de relacionarme con mi entorno… aunque en realidad es ya, un ayer muy lejano.

Hoy sonrío, porque me siento muy entusiasmado e inspirado por recordar todo este “pasado”  que no representa un tiempo, sino un espacio cíclico que se repite en mi rueda, huella, diagrama vital).

Hoy comienzo a valorar el respeto desde el respeto, la cercanía desde la cercanía y el cuidado desde el cuidado, actos que unen a las palabras con las cosas, actos sutiles y simples que me unen con la complejidad de “lo natural” (término que no me separa de mi yo cultural sino que me sirve en esta ocasión para mostrarme abierto, dispuesto, para comprender como se mueve, y para que se mueve, cada instante en mi vida).

Escribir esto es pues mi propio ritual, mi propia ceremonia de responsabilidad y compromiso con mis relaciones de mi entorno, hacerme cargo de ellas es poner atención, poner en tela de juicio, como y para que se dan, permitiéndolas, sanándolas, soñándolas.

Es por tanto, a su vez, un regalo para aquellas, que desde lo simbólico de los sueños sois parte de mi proceso de encuentro y de encuentro conmigo mismo.

 

 

La presencia de personas en mi vida.

Después de todo un proceso, interminable y continuo, de deconstrucción y construcción del desarrollo vital de mi presencia, de mí, de mi ser, después de hacerme cargo, o de empezar a comprender, la energía (ese acto social y ambiental de afecto a las circunstancias del entorno en el que yo me encuentro) que muevo a cada instante. He encontrado el momento de permitir la sinergia, el encaje, dentro de un puzle de cristal.

Esta fusión propone la búsqueda de respuestas dentro de ese ámbito de interdependencia, conocerte a través de estas “terceras” energías. Esas respuestas hacen referencia a toda clase de determinación que encontré mientras profundizaba en la manera en la que actuaba, en la manera en la que me relacionaba tanto conmigo como con mi entorno (personas, naturaleza…), es decir, las respuestas son propuestas prácticas para “accionar” nuevos canales que permitan “liberarse” de esas determinaciones, y por tanto, de crear/imaginar/instituir otras maneras de mirarse, de comunicarse, de quererse.

Existe quizás, ¿una imposibilidad de amarse dentro de la actual estructura económica? Esto sería un ejemplo de las preguntas que buscan su propuesta, su praxis dentro de esta fusión energética a varias bandas, desde lo comunal.

Comunal porque permite liberar cualquier aspecto material/ideal de una posición personalista. Poner en debate la manera en que nos amamos es plantearnos (poner en tela de juicio) la manera en la que nos separamos, luchamos con todo aquello que nos rodea.

El debate es por tanto, en sí mismo un ejercicio de colectividad, de una la idea al acto.

Desde aquí nace la solidaridad, los espacios de autonomía, y la creencia de un cuidado mutuo, una burbuja flexible que pone las bases para la construcción desde el imaginario colectivo de una comunidad dispuesta a construir/imaginar desde un centro, todavía inexistente, que haga hincapié en la “no necesidad” y en La Tierra como vínculo central. 

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